Soria, un paseo a orillas del Duero

11:47:00 Almudena V. 4 Comments

Monasterio de San Juan de Duero en Soria, España. Por Viaja et Verba

Poesía, naturaleza, arquitectura y carácter irradian de Soria, una de las ciudades menos pobladas de España y a su vez más desconocidas.
Aquí os sugiero mi ruta preferida, un paseo a orillas del río Duero donde las musas inspiraron desde Machado hasta a nosotros mismos.

¿Listos para empezar?

La Ruta

Este recorrido, de 4km aproximadamente, es ideal para excursiones de día a la capital y para combinarla con otras visitas al casco antiguo accediendo a través del puente, punto final de esta propuesta.

Ruta por la ribera del Duero en Soria, España. Por Viaja et verba
Paseo por la ribera del Duero

Empezamos nuestra ruta en la Calle Mirón, una especie de bulevar tranquilo cuyo mayor bullicio son las conversaciones de transeúntes y el cantar de los pájaros.

Calle Mirón en Soria, España. Por Viaja et verba
Calle Mirón

Minutos después nos sorprende la Ermita de Ntra. Sra. Del Mirón. Un edificio sobrio del que destaca el retablo mayor y las imágenes dedicadas a San Saturio, patrón de la ciudad. Nunca la he llegado a visitar abierta, pero si como yo os la encontráis cerrada, siempre podéis asomaros a curiosear su interior por los ventanucos de la puerta principal.

Ermita del Miron en Soria, España. Por Viaja et Verba
Ermita del Mirón

Dejando a lado izquierdo la ermita, continuamos la calle Mirón hasta el final de la misma, donde una escultura de Machado y Leonor observan a sus pies la ciudad castellana.

Machado y Leonor en Soria, España. Por Viaja et verba
En recuerdo de Antonio Machado
Panorámica de Soria, España. Por Viaja et verba
Panorámica de Soria

Un pequeño sendero, que rodea las ruinas de la antigua muralla del castillo, nos permitirá avanzar en nuestro recorrido. Hay que seguir su paso hasta llegar al camino de San Ginés. Este camino de tierra nos introduce de nuevo a las afueras de la ciudad, en la calle San Vicente. Bajando el desnivel de la callejuela salimos a la calle San Agustín que desemboca directamente en el Puente de Piedra.
Por ahora no lo cruzaremos, buscaremos el margen del río y continuaremos por allí en dirección al curso natural del Duero. Él mismo nos hará de guía hasta llegar a la Ermita de San Saturio.

Margenes del rio Duero en Soria, España. Por Viaja et Verba
Márgenes del Duero desde el Puente de Piedra. En el centro, el Soto Playa
Margenes del río Duero en Soria, España. Por Viaja et verba
Márgenes del Duero desde San Saturio
Ermita de San Saturio en Soria, España. Por Viaja et verba
Ermita de San Saturio

Su construcción, entre la roca y el río, impresiona desde la distancia. ¡Os recomiendo encarecidamente su visita! Mi parte favorita es el acceso a la misma a través de una pequeña gruta, así como el contraste entre la sobriedad de la fachada y el estilo barroco del interior.

Vistas desde San Saturio en Soria, España. Por Viaja et verba
Vistas desde San Saturio

Ahora volveremos en dirección Puente de Piedra por el margen izquierdo del río, el de la ermita, considerado Bien de Interés Cultural. Por esta orilla encontraremos "El rincón del poeta" lugar que la capital dedicó a Antonio Machado en 1932. Se dice que en este paseo escribió alguno de los poemas más importantes de su obra Campos de Castilla.

Poco antes de llegar al puente, el camino nos obliga a atravesar el Monasterio de San Polo, donde se sitúa la leyenda de “El Rayo de Luna” de Gustavo Adolfo Bécquer.

Monasterio de San Polo en Soria, España. Por Viaja et verba
Monasterio de San Polo

Para terminar nuestro recorrido, pasando el puente de largo y continuando recto, llegamos al Monasterio de San Juan de Duero. De estilo románico, la iglesia y los arcos del claustro destechado son unos de los lugares más mágicos de toda la ruta que sirvió de inspiración a Bécquer al basar aquí su leyenda “El Monte de las Ánimas”.

Arcos del Monasterio de San Juan de Duero en Soria, España. Por Viaja et verba
Arcos del Monasterio de San Juan
Detalles del Monasterio de San Juan de Duero en Soria, España. Por Viaja et verba
Detalles de la iglesia - Monasterio de San Juan

Recomendaciones

Visitar la zona durante la primavera/verano – Aunque un buen soriano solo dirá que "refresca" en pleno invierno, el clima veraniego nos permite disfrutar de actividades al aire libre, una atmósfera más festiva (especialmente si vais en San Juanes) y un margen de horarios ampliado en las principales atracciones turísticas.
Comer en el Soto Playa - Es una verde pradera envuelta por el río al partirse en dos en el puente de piedra. Se localiza entre El Monasterio de San Polo y la primera parte del margen derecho del río. Dispone de merenderos, cafetería y una zona adaptada para el baño.


¡Déjate sorprender por las ciudades más insospechadas! Así que ya sabes,
Viaja et verba.

Poesía, naturaleza, arquitectura y carácter irradian de Soria, una de las ciudades menos pobladas de España y a su vez más desconocid...

4 comentarios:

  1. Qué interesante esta ruta que propones, querida Almudena, que nos conduce a una región tan pequeñita y por desgracia desconocida de nuestra geografía como bella y evocadora. Es un placer transportarse a través de tus magníficas fotografías a las orillas sorianas del Duero, admirar su belleza sencilla y poderosa y, sobre todo, evocar, entre álamos, ermitas y monasterios en ruinas, esas voces que, desde la piedra y desde el recuerdo colectivo, nos cuentan su historia.

    Y es que, como bien comentas, Soria ha sido motivo de inspiración para muchos poetas, algunos tan ilustres como Gustavo Adolfo Bécquer, Gerardo Diego o el grandísimo Antonio Machado, que hace del campo soriano y del río Duero motivos poéticos esenciales y cargados de sentidos en el que probablemente sea su poemario más célebre, Campos de Castilla.

    Y, volviendo a esta hermosa ruta que nos has propuesto, me ha hecho pensar en un poema de ese libro (“Campos de Soria, VIII”) que nos evoca precisamente el bello paseo bajo los árboles por la orilla del Duero, desde la ermita de San Polo hasta el monasterio de San Saturio. De hecho, creo recordar que por allí entre los álamos hay una placa con algunos de sus versos. En cualquier caso, como la buena poesía nunca está de más y como es uno de mis muchos poemas favoritos de Antonio Machado, ahí lo dejo, para que lo disfrutemos aún más con tus fotos:

    He vuelto a ver los álamos dorados,
    álamos del camino en la ribera
    del Duero, entre San Polo y San Saturio,
    tras las murallas viejas
    de Soria, barbacana
    hacia Aragón, en castellana tierra.

    Estos chopos del río, que acompañan
    con el sonido de sus hojas secas
    el son del agua, cuando el viento sopla,
    tienen en sus cortezas
    grabadas iniciales que son nombres
    de enamorados, cifras que son fechas.

    ¡Álamos del amor que ayer tuvisteis
    de ruiseñores vuestras ramas llenas;
    álamos que seréis mañana liras
    del viento perfumado en primavera;
    álamos del amor cerca del agua
    que corre y pasa y sueña,
    álamos de las márgenes del Duero,
    conmigo vais, mi corazón os lleva!

    Eso sí, como bien dices, el paseo que propones es perfecto para un día de primavera o verano, para disfrutar del solecito entre los árboles y la brisa campestre; el resto del año, aunque no pierde en absoluto su encanto, “refresca” demasiado para los que no somos de Soria ni de Teruel.

    Un abrazo y a seguir viajando, escribiendo y haciendo fotos.

    Clau.

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    1. Solo quiero expresar lo alagada que me siento al leer tu comentario, Clau. Pues lo que realmente considero que da sentido a un blog es la gente que comenta y comparte, de alguna manera, una opinión. Pero, especialmente, cuando lo hacen con la pasión con la que tu has compartido tus palabras y tus versos favoritos de Machado, no puedo decir otra cosa que Gracias.

      Un abrazo

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